Juicio a Juan José Cano: declaró la hermana de Torres

Tamara Torres fue la primer testigo en pasar frente al Tribunal, y si bien hubo contradicciones, relató los hechos.

En la mañana del miércoles, la Cámara Tercera En Lo Criminal y Correccional de la Primera Circunscripción Judicial, con el tribunal a cargo de los doctores Jorge Gamal Chamía, Carlos Castellano y Alberto Miranda dieron inicio a la segunda audiencia del juicio por la causa contra Juan José Cano y otros, acusados del delito de homicidio simple, violación de domicilio y daños en concurso real.

Durante el juicio estuvieron presentes entre otros, los representantes del Ministerio Público Fiscal José Oliveros Icazzati y Rafael López; por parte de la defensa de los imputados los doctores Emilio Pagotto, Francisco Martínez De La Colina, Sergio Gómez y Enrique Cabrera.

Juan José Cano fue acusado, en el año 2017, del homicidio de Diego Torres, un vecino del barrio Yacampis.

La audiencia comenzó pasadas las 9.50 de la mañana del miércoles, en  la sala ubicada en la sede de Magistrados. 

Es importante recordar que en la primera audiencia declaró Juan José Cano, donde relató los hechos ocurridos en octubre de 2017. 

El juez Chamía indicó que la lectura de declaraciones de Oviedo y Cano, Miguel Ángel en la sede de instrucción, que fueron incorporadas a la causa. 

Lectura de la indagatoria

De esa manera, la secretaria del Juzgado leyó las declaraciones indagatorias de Miguel Ángel Cano (a) Mili, realizada el 16 de noviembre de 2017, acusado de violación de domicilio y Daños. “Diego Sebastián Torres, herida punzocortante, direccional de abajo hacia arriba y varias lesiones escoriativas pre mortem. Que personal policial se dirigió al lugar donde ocurrieron los hechos, produciéndose el incidente en casa de la familia Barrera, donde un grupo de individuos se enfrentó con la víctima,  y uno de ellos, Juan Cano asestó una herida a la víctima que murió luego en el hospital”, indicó el expediente. 

“Yanina Barrera, vecina manifestó que el día del hecho, se encontraba en su domicilio, escucho disparos de armas de fuego, salió en las motos personal policial trasladando a una persona. Que todos se pararon en la casa de Diego, y le preguntaron a la hermana por el joven”, siguió. 

Allí se inscribió “Que al cabo de media hora vuelven los muchachos con otros mas, Juan Cano, Minue y Mili Cano, cuando escuchó que Juan Cano dijo ‘me tienen cansado’, e ingresa junto al resto de los jóvenes, quedando afuera Minue y Oviedo”. 

“Que escuchaba golpes como si tiraran cosas, que a los cinco minutos sale y ve a Rodrigo Torres gritando e insultando, que rompió dos botellas de vidrio y los invitaba a subir al techo. Que los incidentes duraron alrededor de 10 minutos, cuando ve que Diego Torres sale con un  palo en la mano, y ahí es cuando se enfrenta a Juan Cano tirando con el palo, comenzaron los forcejeos entre ambos, y Cano extrae una cuchilla de color negro, empuñando y forcejeando frente a un automóvil, y comienza a tirarle a Torres, que intentó defenderse con sus manos, que cuando Cano se abalanzó sobre el cuerpo y le propina una puñalada”, señala el documento. 

“Torres se endereza, sale caminando a la casa de una vecina, cae al piso, con los brazos abiertos, y los restantes muchachos miraban desde la calle. Se acercó Mili Cano, y le preguntó ‘que hiciste’. A los 40 minutos llegó la emergencia y lo trasladó al hospital”, continuaron. 

Miguel Cano (a) Mili

Seguidamente, Miguel Cano manifestó conformidad al acto de declaración indagatoria. “Que eran las 12 menos 20 de día del hecho, que se encontraba en su trabajo junto a su hijo en una vivienda, y le dijo que se bañe para ir a la escuela. Que recibe un llamado de su cuñada Emilse que le dice: venite que lo quisieron apuñalar a mi hijo, que fue a la casa, y le pregunto por Juan que estaba en la Comisaría. Se siente un disparo, que él se va al lugar y observa que la policía justo agarra un chico que no tenía nada que ver. Que doblan por una cuadra, que ven a los Torres tomándose los genitales y burlándose, que los policías pasan, y él les grita esperen, y les dice esos son señalando a los Torres, que este los mira y sigue. Cuando ve eso dice: nos dejaron solos”. 

“Ve que su hermano se va, que llega a la puerta de la casa de Torres, y ve que uno tira un caño de fierro y piedras. Que luego ve a Torres tirado, ve a su hermano, y ve que si se quedaba los iban a matar a palos, que sale corriendo, y ve a su concuñado Alex Álamo que se desvanecía, tenía el brazo cortado, lo deja a su cuñado en la casa y lo lleva”. 

“Que su hermano le dice: ‘ya está hermano, llevame a la policía”, indicó entonces el imputado. 

“Que no vio que su hermano tenía un cuchillo en las manos, que no vio el momento en que hirió a esa persona su hermano, que vio a Torres con sangre en el cuerpo, que no pudo ver debido a las cosas que les tiraban”, agregó. 

Que solo recuerda las cosas que tiraban de arriba, que en el lugar había gente. Para que diga que cuando llega a la casa de su cuñada, qué le dijeron, que “le contó el episodio con sus hijos, que estaba tiritando. Nunca lo vi con tanto miedo”.

Que si sabe que hubo antes problemas con los Torres, que en junio pasó otro problema similar que siempre había problemas, y que los Torres quisieron apuñalar a un amigo de la familia. 

“Los Torres, familia maldita, personas que se vivían drogando, que de chicos ya eran malos, molestaban a la gente”, refirió Miguel Cano a preguntas sobre la familia de la víctima. 

 En tanto sobre si vio a Marcos Oviedo, Cano dijo que, “no participo de los hechos, que lo vio paradito”. “Que nunca vio a Juan así, que estaba ido, sacado, y que le pidió al final que lo llevara a la Comisaría. Sede de Comisaría Segunda”. 

En una declaración de casi tres horas, la hermana de la víctima incurrió en varias contradicciones

Los testigos presentes de la jornada fueron Tamara Torres y Rosa del Valle Torres, ambas presentadas por la Fiscalía. También estuvieron Gabriela Romero, y Jesús Artaza. 

Posteriormente el juez Chamía solicitó la comparecencia de Tamara Torres (28) ante el Tribunal. 

La mujer, ofrecida como testigo por la Fiscalía, es hermana de la víctima, situación que será tenida en cuenta por el Tribunal cuando se delibere lo planteado en juicio. 

El fiscal Rafael López comenzó haciendo las preguntas de rigor sobre datos personales de la mujer, quien indicó que en el año 2017 vivía en barrio Yacampis, donde compartía con sus hermanos: Maxi, Diego, Rodrigo, y una de sus hijas. 

Sobre el día 31 de octubre de 2017, relató que recuerda que en horas de la mañana “estaba acostada con mi hijita cuando siento los gritos de Rosa, mi hermana desde la cocina, y veo una colcha atada a la cintura a Juan Cano, con una cuchilla por detrás Homero, y el hermano de Juan, Mili Cano”. 

Los Cano recorrieron la vivienda, según el testimonio. “Homero le insistía a Cano que mate a todos, que no deje a nadie” y continuó que, escuchaba que pateaban las ventanas, las puertas. 

Entonces, fue la primera objeción del defensor de Juan Cano, Emilio Pagotto: “hay preguntas que son indicativas. Algo más que hayan roto y la testigo nunca se expresó en esos términos”. 

El juez dio a lugar a la objeción, por lo que el fiscal reformuló la pregunta: López dijo que estuvo comentando que pateaban las puertas, las ventanas y la testigo indicó: “todavía está la puerta rota, clavada varias veces con la cuchilla”. 

“Veo que comienzan a pelear, que mi hermano sale y dice con mi familia no te metas comenzaron a pelear. Salgo a fuera y comienzan a pelear porque no había paredes ni tapias, mi hermano comienza a hacerse para atrás porque el palo se le corta, porque estaba seco, Cano lo lleva para atrás y le clava en el corazón con la cuchillla. Hace dos pasos para atrás y cae. Comienzo a llorar, me meto adentro, me pongo un pantalón y comienzo a decir que lo mató”. 

“Le pegó con el cuchillo en el corazón, ahí reaccionan los vecinos y los corren”, afirmó. 

“Diego nunca tuvo causas por robo, la denuncia de Cano fue a mi primo, ‘el Inglés’. Nunca fue mi hermano quien agarró  a su hijo”, sostuvo por otro lado. 

 A preguntas del defensor Pagotto, le dijo. El día del hecho escuchó disparos? dijo que no, y si vio algún móvil de la policía por la zona con anterioridad? Si andaba la policía. 

Le preguntó por la denuncia de Cano por “el tema del hijo”. “Pasó que al hijo lo amenazaron en el negocio del barrio y ahí dicen que agarraron a su hijo, y él va hace la denuncia contra mi primo el Inglés”. “Nos enteramos que el problema fue de su hijo con Ingles, no con mi hermano Diego en la comisaría segunda quedó la denuncia”. 

Si su hermano tenia tatuajes: “Mi hermano tenia tatuajes, tenía dos lágrimas en la cara” 

“En el techo estaba Rodrigo, que en ese momento no tenía nada y cuando vio que mataron a mi hermano corrió tirando piedras para ayudarlo”, expuso y sobre si su hermano era adicto dijo: “a poco tiempo el que llegó de un instituto de adicciones en Buenos Aires, pero no tenía causas penales por robo”. 

“Mi mamá lo hizo detener porque no quería que se drogue. Después falleció y me quedé yo sola con mis hermanos, pedía ayuda por todos los medios para que me den una solución”. 

“Mi hermano Diego no tenía problemas con los vecinos, limpiaba cortaba los yuyos, y por uno de mis hermanos, nos metieron a todos en la misma bolsa. Es mi hermano más grande Maximiliano, que se metió en las drogas y hacia sus cosas, en la calle”, afirmó asimismo. 

Sobre la actitud de Diego ese día, la testigo comentó que “estaba bien, solo que desde que falleció mi mama, lo internaban por la droga, que jalaban pegamento. Si ese día jaló pegamento dijo que sí, que ese día estaba adentro de mi casa y lo hizo. Lloraban porque mi papá los había abandonado, porque mi mamá había fallecido”. 

Para que describa sobre el palo que el hermano tenía en las manos en el enfrentamiento con Cano, la mujer indicó: “era un palo largo, seco que cuando le pegó se quebró y el quedó con un pedazo en la mano”. 

Se le enseñó el elemento contundente, secuestrado en los allanamientos: “no no era ese el palo. Incluso en las fotos sale, tengo fotos y videos donde sale cómo es el palo. Era más fino y no tiene clavos”. 

El juez le dijo a la defensa que podían unirlo frente a la testigo: “solo le cubría la mano con el pedazo chiquitito que se quede mi hermano”.

Ese día señaló que personal de investigaciones fue al lugar del hecho: “ellos ingresaron a sacar fotos a las cosas dañadas, puertas y ventanas”. 

La mochila sacaron fotos, y yo les entregué. La policía la levantó porque nosotros solo les dijimos. 

“Advierto contradicción” dijo Pagotto, respecto de la declaración testimonial en la instrucción: “ella manifiesta que la policía hace el levantamiento de la mochila”. 

Cuando se realiza el acta fue de 2 de octubre, y es improbable, 2 de noviembre: “a fojas 78 infine, la testigo dice, leído por secretaría si tiene más para agregar: “que hace constar que ese día en horas de la siesta encuentra mochila de color negro, celeste y blanco, desgastada con el paso del tiempo, con bolsillo externo, y una campera de color azul claro”. 

Que eso fue ratificado en sede jurisdiccional, con datos distintos a lo indicado en sede policial, el 24 de noviembre de 2017. “A fojas 249, infine ‘que los otros días, después que velaron a su hermano (por Diego) y ya lo habían enterado mientras limpiaba su casa, su hija encontró una mochila en la puerta de su casa'”. 

“Esa mochila la encontró mi hija al instante que se va, pero investigaciones fue y la buscó en mi casa, porque se la tenían que llevar”, aclaró y ratificó: “No miento, la vez que él se va, mi hija la agarró”. 

Son como tres versiones que da sobre la situación, le advirtió el presidente del Tribunal. 

“Mi hija la encuentra, en el momento en que se van, la guarda y después la entregamos a investigaciones, después de velar a mi hermano, que fue un día a la siesta. Yo llamé a la policía y nos decían que no pertenecía a ellos llevarla”, relató. 

El doctor Gómez, defensor de Miguel Ángel Cano (a) “Mili”, evidenció “una contradicción sobre si escuchó disparos. A fojas 251 del expediente, manifestó lo contrario”. 

“Cuando el doctor Pagotto le preguntó si escuchó disparos, usted le contestó que no, y habría una contradicción suya diciendo que no”, le indicó Chamía. 

“En la pelea de mi hermano no hubo disparos. Yo pensé que me decían si disparaban en mi domicilio”, aclaró por ende la mujer. 

Para que diga si ese día escuchó disparos, dijo que sí, que salían de cuando se llevaban detenido a mi primo Inglés Brian Artaza. 

“Ingresaban tres personas, Juan Cano, Homero y el hermano de Juan Cano”, dijo. 

Gómez entonces evidenció una nueva contradicción, que a fojas 251 del expediente, en sede de instrucción dice algo totalmente distinto. “Para que diga en qué momento ve a Mili Cano en el lugar: ‘dijo que recién lo ve cuando se iba yendo Cano”. 

Aclaró: “cuando ingresaron también ingresaron ellos, y al último lo vi cuando evitó que nos maten a mí y a mi otro hermano, que es donde le agarra el brazo y se van”. 

A Pagotto le respondió que tres personas ingresaron. Y seguidamente, sobre en qué momento vio a Mili, fue cuando salió Cano. “Yo no sabía que dije solamente eso. Eso fue la verdad. No recuerdo por que dije eso, debo haber estado nerviosa”. 

Gómez evidenció otra contradicción a fojas 249 en la instrucción, para que diga que personas ingresaron a la casa manifestó tres personas: “Cano, Homero y el cuñado de Cano del cual desconoce el nombre”. 

“Que ingresan Juan Cano, Homero y el cuñado, porque en ese momento yo pensaba que era el cuñado, y en el medio de la pelea me dicen que es el hermano”. 

Y continuó el defensor que, cuando da las características distintas, no coincide con lo declarado con anterioridad. 

Describió antes, una descripción distinta donde ubica al asistido. “En fojas 249, para que diga cómo estaba vestida la persona que ingreso a su casa, cuñado de Cano: ‘Homero remera negra con dibujo adelante, bermuda de muchos colores. Y el cuñado decano con chomba clara, morocho, pelo corto y no recuerda más porque estaba detrás de Homero”. 

“Yo declaro lo que recuerdo nada mas, pero de la cara de ellos nunca me voy a olvidar, mas de Homero porque él le decía a Juan, que mate a todos, cuando yo le decía por favor nos arreglemos de otra forma”, aclaró la mujer. 

Fuente: Nueva Rioja

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